¡Galletaaaaas!

De un tiempo a esta parte, me aficioné a hacer galletas de esas con trocitos de chocolate. No se cuantas veces ñas habré hecho, pero antes prácticamente hacía todos los fines de semana, pero ahora hace ya mucho tiempo que no hago, entre unas cosas y otras. Pero hoy, he vuelto a hacer galletas.

Para ser sincera, las galletas de hoy no son las que mejor me han salido, vamos, que siguen siendo las mismas galletas pero lo que falla es la forma, que las galletas antes me salían grandes e hinchadas, y las de hoy han salido muy muy finitas.

Más

El intento de pizza super chachi que se quedó en eso.

Anoche, al llegar de clase me puse con mis quehaceres estudiantiles, tenía que leerme una ley de Educación del año 2002 que hablaba sobre todo de las grandes deficiencias de la educación de esa época y de todas las cosas que querían hacer para arreglar esa situación (ojo, daban las metas, no los procedimientos, dicen lo que quieren conseguir, luego tú te buscas la vida para llegar a eso).

Total, que estando ocupada delante del ordenador, intentando que se me fuera la mano lo menos posible hacia el ratón y este hacia otra pestañita de Safari, empezó a subir desde la cocina un olorcito que normalmente suele haber los fines de semana. Mi madre había encendido el horno para preparar pizza para mis hermanos. Como no, la única pizza ya hecha (me refiero a las famosas del Mercadona que se meten en el horno o en el microondas y ríase usted de Telepizza bien a gusto) era para los peques, así que decido que ya es hora de hacer una de mis famosas pizzas, elaboradas por mí, que suelo hacerlas los fines de semana cuando ceno con Cardemm porque, aunque la base sea más pequeña que las otras, acaba llenando el doble, pero anoche quería pizza porque mi estómago me lo suplicaba y punto.

Más