Cuestión de futuro

De un tiempo a esta parte hay una palabra que me asusta pero que a la vez me fascina: futuro.

El futuro… Será la edad o qué sé yo, pero cada vez me da más miedo enfrentarme a él, cada vez estoy más asustada y lo veo un poquito más negro.

Es que… es que… ¡Jo!

Marzo parece que es la época en la que todo el mundo ha decidido, por lo menos, lo que va a hacer el próximo año. Vale, casi todas las cosas que requieren matrícula y papeleo y todo eso se suelen hacer ahora. ¡Pues eso! Todo el mundo sabe ya lo que va a hacer…

Una amiga se va el curso que viene de Erasmus a Hielolandia, que era lo que quería; a otro amigo le van a dar un becón (entiéndase, beca de las tochas) para ir a trabajar a Noruega; y mi novio sabe que, pase lo que pase, él quiere seguir su camino por el mundo del dibujo.

¿Y yo qué?

¿Yo? Pues este año termino la carrera de Magisterio de Primaria (como se dice “si Dios quiere”, que más le vale que quiera…) y ¿qué quiero hacer luego? Pues muchas cosas, pero parece que no puedo hace nada.

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Cambio de Rutina

Pues hoy es 7 de Marzo, ya he terminado las prácticas en el colegio y ahora la cosa vuelve a cambiar.

Cambio de rutina… Again…

He pasado de:
– Tener que levantarme todos los días a las 7 a tener que levantarme a distinta hora todos los días.

– Levantarme prácticamente de noche y ver como iba saliendo poco a poco el sol a levantarme que casi parecen las 12 de la mañana con tanto sol.

– Tener que conducir durante media hora, sin contar atascos, hasta llegar al colegio, a conducir hasta la parada del autobús, pagarle 1,40€ al conductor y que me lleve él a Sevilla.

– Tener que aguantar a una pandilla de 26 niños hiperactivos por culpa del desayuno, pero aún así súper cucos, a tener que aguantar a una pandilla de buitres malhablados y despreciables en todas y cada una de las clases.

– Tener que gastar un pastón en gasolina a tener que gastar un pastón en autobuses.

– Estar toda la mañana sin poder salir del colegio y sin poder comer nada en el recreo excepto los días que me llevaba algo para comer a poder ir a comprarme o tomarme algo a cualquier sitio en el momento en el que me de hambre.

– Tener clase de 9 a 2 y luego “descanso” a tener clase de 10 a 11, luego de 3 a 5 y luego de 6 a 9…

– Desayunar rápido y tener que separarme de Cardemm durante toda la mañana a desayunar rápido y estar con él toda la mañana y la tarde :)

Y se me olvidan cosas, lo sé, pero esto se llama resumen.

Pero lo que más me gusta de este cambio de rutina es que puedo estar todo el día con Cardemm ^^