Hablemos de historias

-Señora: Ay dios mío, pues si que hace calor esta tarde.
-Tú: La verdad es que si.
-Señora: Mira que dijeron que iba a venir ya el frío…. Ay hija, pero es que una no sabe ya que ponerse cuando va a salir a la calle… Vaya como está el tiempo.
[…]

¿Esto es una historia? Bueno, puede que no. Esto puede ser una simple conversación que tienes una tarde con una señora mayor subiendo en el ascensor cuando vas a ir a casa de tu novio.
Pero, ¿no hay una historia detrás de esto? Seguramente esta señora viva sola en casa y solamente pueda hablar con alguna persona en el rato que sube o baja en el ascensor o cuando pone la tele, lo típico de “yo es que siempre dejo la novela puesta para sentir compañía”. También podría hablar con las abuelitas mayores de su barrio cuando va a hacer la compra, pero ¿y si las demás viejecitas son un poco brujas (“no dije bruja” [guiño a CCAVM]) y no se “ajuntan” con ella? Pues entonces tiene que aprovechar cada segundo que va en el ascensor para hablar al menos con una persona al día.

Ea, ahí tenéis la historia triste de la abuelita solitaria que le gusta hablar en el ascensor.

Pero hay más tipos de historias.

Hay historias reales o inventadas, o reales que parecen inventadas o inventadas que parecen reales.

Hay historias ficticias, que acaban en un libro, que acaban siendo best-sellers. Historias que salen bien: “¡Oh dios mío, son magos, con varitas y el malo no tiene nariz!”; o historias que salen… esto… mal: “Oh-dios-mio… ¿Bri-bri-brillas? D:”

Hay historias felices y llenas de alegría: “Mi tía va a tener una niña a la que llamará Paula”.

Hay historias tristes: “Paula y Pablo no vinieron a comer con nosotros el miércoles ToT”

Hay historias de amor que duran para siempre: “Mis padres van a volver a casarse el año que viene por sus bodas de plata” (esto también puede ser historia de despilfarro o locura, pero bueno).

Hay historias de amor que no duran tanto: “Creo que deberíamos dejarlo, han sido 2 días maravillosos pero aún tengo 6 años y no quiero estancarme en una relación”.

Hay historias de amor empalagoOoOosas: “Cuelga tú” “no, tú” “no, mejor tú” “piiiiiii” “¿Me ha colgado?” (xD)

Hay historias de amistad “para siempre”: “SeReMoS SiiStEerS 4eVeR”

Hay historias de amistad para siempre: “Puede que tenga pocos amigos, menos de lo “normal”, pero no necesito más.”

Hay historias que comienzan con una bonita amistad y acaban como unas grandes historias de amor: […] :)

Hay historias sobre el mismo tema que no tienen por qué ser iguales, ni mucho menos: “A Solemboom le encantan los gatos, los adora, cuantos más gatos, más contenta está ella. También tengo una vecina a la que también le encantan los gatos, los adora, cuantos más gatos, más contenta está ella.”

¿Qué diferencia puede haber entre dos historias iguales?

Pues que una de ellas tiene una vida, tiene un novio que la quiere mucho y que se desvive por ella y ella siente lo mismo por él, y tiene amigos con los que suele salir todas las semanas y, obviamente, también le encanta aprovechar cualquier momento que tiene en su casa para jugar con sus gatos; mientras que la otra tiene infinidad de gatos metidos en su casa y otros tantos que tiene “apadrinados” de la zona donde vive, se gasta más dinero en comida, ropa y juguetes para sus gatos que para su familia, ha sido capaz de casi arruinar a su familia entera por los caprichos de los gatos, no suele salir de casa y ha provocado que su familia no la soportase más y se hayan ido de casa por sus obsesiones.

Dos historias iguales a simple vista y sin embargo tan tan diferentes al final.

En definitiva, hay miles de historias (poniendo miles por decir algo, obviamente hay más), depende de cada persona, cada situación, y también hay diferentes versiones de una misma historia.

Yo tengo varias historias, mi vida se puede dividir en varias así importantes y transcendentales (todos las tenemos)…
La verdad es que ahora mismo no estoy segura ni siquiera de a lo que me quiero referir con esto… Historias hay infinitas en una vida, cada día es una historia diferente, por mucha rutina que tengas.
Creo que a donde quiero llegar con esto es que hay historias insignificantes e historias que te cambian la vida para siempre, que hacen que veas la vida de otra manera, que le cambien en sentido, en definitiva, que seas una persona diferente a lo que antes eras.

Hay historias que cambian por completo tu concepción del mundo y de la vida que hasta entonces tenías.

Mi historia empezó un Octubre del 2008.
Y no hay día que no de gracias por ello.

Bonus:

Can you feel all the love like it was made for you?

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2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Solemboom
    Nov 15, 2010 @ 00:45:02

    ¡Oh, gracias por la mención! ¡Avatar nuevo! ¡Wordpress no me ha avisado de la actualización! XDDD

    Deberías leerte “La Colmena”, de Camilo José Cela (si no te la has leído ya)

    Responder

    • MythBrux
      Nov 15, 2010 @ 09:21:44

      La Colmena? Me suena…¿Ese no es uno de los libros que nos obligan a leernos en el instituto? De todas formas, creo que no me lo he leído. Lo tendré en cuenta.

      Responder

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